La independencia judicial

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https://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2019/06/23/independencia-judicial/0003_201906G23P13994.htm

La Voz de Galicia. Opinión. Habitación propia

MARÍA XOSÉ PORTEIRO 

 

No soy partidaria de que la Justicia dicte sentencia ni marque jurisprudencia a golpe de reivindicación en las calles. Débil es el sistema que se mueve según de dónde provenga el viento. Lo que es correcto y necesario para mover decisiones políticas no lo es para aquellas que se sustentan en fundamentos jurídicos. Por eso no creo que la decisión del Supremo sobre la Manada deba valorarse en ese sentido. Más bien creo que hacerlo así la devalúa, siendo, como es, la confirmación de que hay un mecanismo de garantías que funciona, porque la nueva sentencia viene a corregir otra mal dictada y un anterior recurso denegatorio. Así lo demuestran las consideraciones que fundamentan la necesidad de una pena mayor para los ya reconocidos violadores grupales, famosos por el nombre de su pandilla de delincuentes. Tan importante es la gravedad atribuida a los hechos como su reconocimiento de que la defensa heroica no es esperable -tampoco- en los crímenes y agresiones con violencia sexual.

Una gran mayoría ciudadana siente que se ha hecho justicia, pero no está de más recordar que la alarma que desataron sentencias como las de Juana Rivas y la Manada provino de la constatación de que en el sistema de valores de parte de la judicatura está instalado en un pensamiento, una ideología, misóginos, que hacen de la denunciante, investigada, y de la víctima, acusada. Construir nuevos paradigmas que sustituyan a los viejos es la fórmula para el cambio, como socráticamente advierte la psicóloga forense Sonia Vaccaro, experta en el falso síndrome de alienación parental y violencia machista: «Es urgente la formación en género y su victimología en la carrera judicial. Basta de pedir leyes y enfocar a las víctimas. Si juezas y jueces no cambian su mentalidad, todo es inútil».

Han juzgado a la víctima en vez de a La Manada

http://www.antena3.com/programas/espejo-publico/noticias/implican-al-menos-a-uno-de-los-jovenes-acusados-de-una-violacion-en-sanfermines-con-otra-agresion-sexual_20161110582463200cf2d6cc9cd66d5c.html

La Voz de Galicia. Opinión. Habitación propia

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2018/04/27/juzgado-victima/0003_201804G27P2997.htm

María Xosé Porteiro.  27/04/2018 08:03 H

Considerar abuso sexual a la faena de cinco machotes hacia una muchacha de 18 años, penetrada, inmovilizada, sin poderse defender o huir, en un exiguo espacio sin capacidad de maniobra, además grabada y difundida, es para escandalizar y preocupar. En ningún momento del vídeo que -dicen- tampoco violó su intimidad, se confirma el consentimiento; si acaso, la aceptación ante un hecho irreversible. Pero como ni se rompió muñecas o tobillos a base de puñetazos o patadas, ni se tomó tiempo en planificar una huida, ni encontró un momento de distracción en cinco agresores decididos a satisfacerse, ella sola se lo buscó. No voy a poner calificativos a la Justicia, pero no tenemos motivos para la tranquilidad. La moraleja es que cuando la víctima eligió la vida antes que la honra es porque no le molestaba tanto y que habría salido ganando si no hubiera denunciado. Visto lo visto, no debería sorprendernos que el que interponga recurso contra esta dura sentencia, sea el abogado de la manada.

Si yo fuera padre, no creo que estos chicos «que ligan tanto», según argumentaba en su defensa como para no necesitar violar, pero que están incursos en otra denuncia por un suceso parecido, sean el ejemplo que desearía para mis hijos, ni esta sería el tipo de relación que querría para mis hijas. Por lo de pronto, no sobra recordar que cada vez hay más casos de hombres que violan o abusan de otros, cuanto más jóvenes mejor, que no se denuncian por miedo o por vergüenza.

Quién sabe si el magistrado que hizo un voto particular por considerar que estos hechos violentos merecían la total absolución, llegará algún día a conocer de cerca de qué estamos hablando quienes no queremos que nuestras hijas, nietas, amigas o desconocidas vuelvan a sentir el miedo a los hombres que otrora inculcaban madres y abuelas.