Se acabó la diversión

La Voz de Galicia. Opinión. Habitación propia

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2017/11/22/acabo-diversion/0003_201711G22P14994.htm

MARÍA XOSÉ PORTEIRO 

En Bruselas nos han leído la cartilla por nuestra insuficiente calidad de gobierno en el examen del presente ejercicio y avisan que podemos perder los fondos europeos con los que conseguimos subir desde los últimos puestos de entre las regiones con el PIB más bajo, a la parte media de la tabla.

Ahora resulta que nos hemos quedado estancados y otras zonas que venían detrás nos superan en esta subida a la montaña que no parecemos capaces de remontar. Ya nos lo imaginábamos pero hacíamos como que no pasaba nada, hasta el punto de que hemos asumido y normalizado que nuestra sociedad envejezca de forma contradictoriamente trepidante, que nuestro patrimonio mayor -nuestro propio hábitat- se degenere a pasos agigantados y a fuego rápido, que la despoblación reine en las tres cuartas partes de nuestro territorio o que los aeropuertos resulten más eficientes para exportar nuevos emigrantes que para traer inversores.

No queda más remedio que repasar los apuntes y hacer algún trabajo extraordinario para superar el suspenso, lo que obligará a recordar que tan solo hace diez años que Galicia lideraba en España el desarrollo de las energías renovables, especialmente la eólica. Y que por una decisión puramente política -en el sentido de política partidaria- se judicializó en 2009 el concurso promovido por el gobierno bipartito, recientemente dignificado por el fallo en contra de los tribunales.

Reconocer los errores es el comienzo de su superación y alguien tendrá que caer en la cuenta de que aquella decisión fue una enorme metedura de pata, no solo por los casi tres millones de euros que ahora tiene que pagar la Xunta a los perjudicados, sino porque supuso renunciar a una apuesta estratégica -económico y política- que nos comprometía con la lucha contra el cambio climático a través de la investigación, el desarrollo y la innovación, los tres elementos de la fórmula que ahora se nos plantea como la panacea donde deberíamos poner nuestros esfuerzos. Lo que se había avanzado cayó en el abandono, a mayor gloria y esplendor de quienes poco después empezaron a contratar a nuestros cerebros en fuga, como Alemania, sin ir más lejos. Si a ello añadimos la fórmula que nos recomiendan para impulsar la economía, anclar la población al territorio y conseguir salir del atasco, consistente en menos corrupción, más eficacia de la justicia, más transparencia y mejoras en el mercado laboral, habrá que reconocer que lo tenemos crudo.

Aunque la Comisión Europea ha dejado una salida con nuevos criterios, más allá del PIB, para recibir sus ayudas en el futuro, con atención a diferentes criterios, entre ellos la atención a la innovación y al cambio climático, el nuevo ciclo obliga a actuar sin pérdida de tiempo, así que se acabó la diversión. Porque llegó el comandante. Y mandó parar.

En Bruselas nos han leído la cartilla y peligran los fondos europeos por la insuficiente calidad de gobierno en este ejercicio.

Cabellos de plata, bolsillos de plomo

La Voz de Galicia. Opinión. Habitación propia

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2017/10/27/cabellos-plata-bolsillos-plomo/0003_201710G27P21992.htm

MARÍA XOSÉ PORTEIRO 

Además del conflicto catalán, en España pasan otras cosas. Conviene poner luz sobre el escenario del día a día que pisamos algo más de cuarenta y cinco millones de personas, donde se dan cita grandes necesidades y problemas de difícil solución. Otrosí digo, la deriva en caída libre del régimen de pensiones de la Seguridad Social. En datos referidos al año 2016, el informe Un perfil de las personas mayores en España, 2017. Indicadores estadísticos básicos indica que la población de personas mayores, es decir, con 65 años o más, supera ya el 18 % de la población total. Casi nueve millones de habitantes sobre cuarenta y seis y medio, nos hablan de un grupo de edad en constante crecimiento mientras que la población total disminuye, con cada vez más octogenarios donde predominan las mujeres (cinco millones frente a tres y medio), y el anuncio de que la generación del baby-boom iniciará su llegada a la jubilación en torno al año 2024. En resumen, que la presión sobre los sistemas de protección social continuará aumentando y será muy notable en la década de los 40. Pero no habrá que esperar tanto para que las negras previsiones se hagan realidad. Acabamos de saber que, desde ahora hasta 2050, el incremento anual de las pensiones no superará el 0,25 % mientras que el IPC lo hará por encima del 2 %. Así que vaya haciéndose a la idea: si ha trabajado toda la vida, cotizando sin tregua y tiene previsto jubilarse, el futuro que le espera es ser un pobre vejestorio. Es Injusto; es cruel; parece un castigo, pero los pensionistas están condenados a pudrirse y estorbar. Nadie recordará que en los años más duros de la crisis fueron el soporte familiar que acogió a hijos en paro y nietos al borde de la pobreza. Nadie recordará que una quinta parte de la población con recursos admisibles sería un segmento de consumidores necesario para reactivar la economía. Los sindicatos están desmovilizados desde hace tiempo y la tormenta perfecta provocada por la precarización del empleo, la aparición de trabajadores pobres, la caída salarial y la escasa regulación del mercado laboral tapa el anuncio de una oleada imparable que se nos viene encima de personas mayores peinando canas, con caderas frágiles, vista permanentemente cansada, sordera progresiva, dentadura en caída libre y una enorme soledad sobre sus cabezas, consecuencia de una sociedad egoísta y desmemoriada. Christine Lagarde, presidenta del Fondo Monetario Internacional, en una de sus declaraciones inefables, achacó a la longevidad la crisis del estado del bienestar en las sociedades desarrolladas, ya que con vidas tan largas no hay quien mantenga las prestaciones en salud y dependencia que abuelas y abuelos generan. Así que, visto lo visto, parece verosímil aquello de que muerto el perro, se acabó la rabia. Lo tenemos crudo.

El negocio del fútbol profesional

La Voz de Galicia. Opinión. Habitación propia

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2017/05/27/negocio-futbol-profesional/0003_201705G27P17993.htm

Números cantan: el negocio deportivo ocupa el noveno puesto entre los que más dinero mueve en un ránking donde conviven las actividades criminales con las legales, después del narcotráfico, prostitución, armamento, petróleo, pornografía, banca, farmacéuticas y alcohol. Dentro del deporte, el fútbol profesional (decimoséptima economía mundial) facturó en el 2015 en Europa 22.000 millones de euros, de los cuales España aporta 9.000. Aquí supone el 1,7 % del Producto Interior Bruto, con cuarenta y dos empresas en la Liga que dan empleo -directo o indirecto- a 85.000 personas y consiguen 14 millones de espectadores, que llegan a 174 cuando los partidos son retransmitidos para todo el mundo.

El dinero que maneja el fútbol profesional es caldo de cultivo natural para manejos turbios, donde cada vez afloran más casos de presunta corrupción. Acaba de confirmarse la condena de Messi por delitos fiscales en el mismo día que comparecía ante la Audiencia Nacional el expresidente del Barça, Rosell, por blanqueo de capitales. La opinión pública parece ser indulgente en estos casos, incluso en tiempos poco proclives a justificar la corrupción. Se sospecha que existe en los grandes fichajes, o en los negocios colaterales de los mandatarios de los clubes que sientan en los bancos de honor de los estadios a altos representantes de la política y de las instituciones públicas, o en comisiones en negro para intermediarios, directores deportivos, entrenadores y directivos, o jugadores a cambio de dejarse ganar, o en fondos de reptiles, y en clubes convertidos en agencias de colocación para amigos y familiares, donde se favorece a empresas amigas… y lo que te rondaré, morena.

Política y fútbol tienen en común el elemento emocional que homologa el sentimiento de pertenencia a los colores de un equipo y trascienden, con mucho, las fronteras territoriales. En una visita a Líbano durante las elecciones posteriores al magnicidio de Rafik Hariri, pude recorrer buena parte de los colegios electorales de Beirut. Mujer, europea y al frente de un equipo formado por hombres, era imposible no llamar la atención. Pese a todo, solo viví un incidente en aquella ciudad tomada por el Ejército, que custodiaba los centros de votación con rifles y traje militar. Fue cuando un candidato de Hezbolá requirió mi atención. Tras los primeros instantes de preocupación, acompañada por un guardaespaldas, me acerqué a un hombre flaco, moreno y serio que, en cuanto me tuvo cerca, quiso saber si yo era española. Ante mi respuesta afirmativa se arrancó la camisa, para susto de toda la comitiva, y dejó ver, acompañándolo de un sonoro grito y del signo de la victoria, la camiseta del Barça. Se me pasó el miedo y le respondí con el mismo gesto y una sonrisa, orgullosa de mi país. Leyendo la condena de Messi me pregunto cuál habría sido hoy mi reacción.

Fusión entre rejas

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2017/01/18/fusion-rejas/0003_201701G18P16991.htm

La Voz de Galicia. Habitación propia. Opinión

María Xosé Porteiro

Caixanova paga el peaje de la pésima fusión de las cajas gallegas, no solo con su desaparición, sino también con el descrédito y la humillación de las personas que la representaban. Es evidente que las razones legales están ahí, pero también los claroscuros de un suceso que nos llevó a perder activos, señas de identidad y marca de país. Debería servir para aprender cómo no hay que hacer las cosas. Ya lo había advertido Gayoso: «La fusión de las cajas gallegas va a ser la más compleja». En lo ocurrido, el árbol del dinero tapa las ramas de la política.

Caixanova y Caixa Galicia se fusionaron para salvar a esta última a costa de que las arcas públicas -nosotros- pusiéramos 9.000 millones de euros. El Banco de España supo desde el primer momento la gravedad de la situación y se opuso a la incorporación del ya jubilado José Luis Méndez al Consejo de Administración constituido en octubre del 2010, rechazando sus condiciones para entrar. Se había jubilado con 16,5 millones entre indemnización, pensiones y otras prestaciones, sin incurrir en delito por hacerlo escasos meses antes de la fusión. En una causa posterior abierta contra él y sus hijos, fueron declarados inocentes porque solo podía achacárseles mala gestión.

El tiempo pasa y no se ve el resultado de aquel invento, más allá de la satisfacción que pueda producir este castigo en diferido en un pueblo maltratado y dolorido por preferentes, hipotecas abusivas, tarjetas ensuciando las manos de políticos, sindicalistas y técnicos, y lucro sin fisuras para malos gestores -así reconocidos-. En estos días de la ira, la ausencia de Méndez clama al cielo.