FRANCISCO: gira papal para reavivar la fe (reflexión sobre el Papa en Latinoamérica)

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El papa Francisco saluda a su llegada para celebrar la misa del domingo 12 de julio de 2015, en “Ñu Guazu”, una base militar en Asunción (Paraguay). Francisco celebró una misa multitudinaria que cerró su gira por Latinoamérica en la que también visitó Ecuador y Bolivia.

http://eltiempolatino.com/news/2015/jul/15/francisco-gira-papal-para-reavivar-la-fe/

El Tiempo Latino (The Washington Post, en español)

15 de Julio de 2015

Texto: María Xosé Porteiro / Fotos: Alfredo Duarte Pereira

EL PAPA DEL NUEVO MUNDO

La visita del Papa a Ecuador, Bolivia y Paraguay para “reavivar la fe” de los católicos, adquiere un especial relieve porque supone apoyar a una Iglesia latinoamericana, lastrada por las restricciones doctrinales de papados anteriores. Parece llegado el momento de recuperar la esencia de la Teología de la Liberación, resucitada, cual Ave Fénix, por un Papa que ya en su visita a Brasil mostró indicios de un sesgo pontifical totalmente renovado.

Este viaje se produce en un momento de caliente actualidad para la figura de Jorge Bergoglio, el cardenal argentino que llegó al papado para colocar a la Iglesia en el siglo XXI.

Algunos medios le llaman el Papa del nuevo mundo, reflejando certeramente su procedencia aunque, probablemente, lo que en realidad pretenda y ansíe es ser el Papa del mundo nuevo, con una iglesia renovada y preparada para afrontar el cambio de ciclo que vive la Humanidad.

No estamos ante una elección casual. Según el Latinobarómetro, en menos de dos décadas en 18 países latinoamericanos, los católicos pasaron de ser el 80% al 67% de la población. La diferencia se fue a favor de los evangélicos.

Para situar a este Papa reformador, humanista, anticapitalista y ecologista, que se inspiró en Francisco de Asís para escoger su nombre, vemos como a sólo dos años de su llegada al Vaticano ha conseguido concentrar en su figura, y sobre todo en sus hechos, una extraordinaria atención.

A nadie deja indiferente. Acabamos de conocer su Encíclica Laudato si’, sobre la cual el articulista español Ramón Rouco decía en El Digital de Tenerife que “pone de relieve el rotundo cambio que ha supuesto que el cardenal Bergoglio sea el Pedro del siglo XXI.

Los sectores más conservadores están muy preocupados por el contenido netamente ecologista de la mencionada encíclica. No existe vuelo papal sin declaraciones rompedoras, llenos de un sentido crítico y ético, impropio de la anquilosada Iglesia Católica”.

La frescura y renovación de sus mensajes es el mayor estímulo para generar un interés generalizado hacia las nuevas ideas que salen de esa factoría vaticana que es el cerebro y el equipo de colaboradores del nuevo Papa.

Recientemente supimos de su trascendental intervención en el nuevo escenario de normalización de relaciones entre EE.UU. y Cuba, antes de la última Cumbre de las Américas. Aquí vemos al estadista que sobresale por su enorme influencia y capacidad de concordia para unas relaciones internacionales necesitadas de sensatez y generosidad.

No estamos ante la primera ocasión en que su mano se percibe, con la discreción precisa, ayudando a resolver desencuentros, pero en este caso concreto —como en su firme interés en la finalización del conflicto entre Israel y Palestina— afronta la tarea hercúlea de ayudar a derribar muros inabordables, con la fuerza de sus convicciones, fe en la propia capacidad y una buena voluntad que se muestra siempre inquebrantable.

Sabe que es muy complicado modificar realidades sin la capacidad de variar voluntades.

Nada puede ser igual para la Iglesia a partir de esta nueva etapa. Francisco lo ha comprendido como nadie y a ese mundo nuevo donde las relaciones humanas tienen nuevos medios para socializarse, se dirige con todos los recursos a su alcance, tanto desde el balcón de la Plaza de San Pedro, la cabina de los aviones en los que realiza sus viajes oficiales acompañado por periodistas o las redes sociales.

El manejo de los medios, particularmente con el uso incansable que hace de su palabra escrita en exhortaciones y encíclicas, y continuando con el ir y venir de confirmaciones y desmentidos con mensajes atribuidos a él que incendian las redes e incluso a medios más convencionales, es inteligente y moderno. La elección de los mensajes es cualquier cosa menos arbitraria.

Pero Francisco no renuncia al contacto directo. En esta visita a América Latina hay millones de personas asistiendo a las misas que celebra en Ecuador, Bolivia y Paraguay, muchas de ellas al aire libre. Sólo en Ecuador le han recibido más de un millón de personas y tendrá el caluroso recibimiento del presidente Correa que se confiesa católico.

La visita a Bolivia es histórica, no sólo en el aspecto religioso, pues algunos medios próximos al gobierno de Morales confían en su intercesión ante Chile para buscar una salida al mar reivindicada históricamente.

Por último, Paraguay, país hacia el que ya demostró una especial sensibilidad en Argentina, preocupado por la situación de la numerosa y empobrecida emigración que busca una salida vital en la nación del cono sur.

Pensando en Juan Pablo II, sus gestos colmaban los medios de noticias aunque su mensaje no tuvo la ambición de modificar el rumbo de la Iglesia e incluso recuperó formas y maneras de épocas que se creían superadas.

Aunque no dinamizó a la Iglesia católica, supo situarla en los medios y su presencia se hizo normal en los noticieros de todos los países, pero sin propiciar el debate de contenidos ni desde el propósito de despertar conciencias. Fue un regreso a la ortodoxia, no a la heterodoxia.

Francisco también tiene continente. Pero, sobre todo, tiene contenido. Es su gran catequesis. No reza sobre los Salmos en sus discursos. Por el contrario, realiza constantes alusiones a temas actuales y candentes.

Ya no es tiempo de sermones sino de transmitir emociones. Llama a la dignidad del ser humano, a la humildad de la Iglesia, a reconstruir puentes entre diferentes y aunar voluntades en pro de una justicia social que restituya a los descartados, a favor de una equidad que sitúe a la ética como pasaporte a ese mundo nuevo.

Si Juan Pablo II será recordado por haber sido el símbolo de la desaparición del Telón de Acero y el desmantelamiento del comunismo al ser el primer Papa procedente de un país de la órbita soviética, posiblemente Francisco pase a la posteridad como el Papa que luchó contra los males de un capitalismo convertido en el gran Becerro de Oro ante el que se encuentra postrada la Humanidad.

Será el Papa que intentó acoger en la Iglesia a esa mayoritaria parte de seres humanos proscritos por unos prejuicios que sólo favorecieron el languidecimiento de la comunidad católica.

Quizás sea recordado como el Papa que defendió a ultranza los derechos humanos.

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Porteiro es escritora y periodista.

maria.xose.porteiro@gmail.com

https://mxporteiro.wordpress.com

Xosé María Eyré: Crítica de Sándalo

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crítica de SÁNDALO (María Xosé Porteiro, Galaxia)

DOUS POBOS UNIDOS POLO ATLÁNTICO

Título: Sándalo

Autora: María Xosé Porteiro

Editorial: Galaxia

@s galeg@s sempre fomos un pobo de emigrantes. Está no noso ADN. E non foi porque quixeramos, nin debido a un suposto “espírito aventureiro” que os fascistas teñen empregado para explicalo. Non, sinxelamente se debe a que case sempre tivemos que procurar o pan lonxe da terra, dunha Terra colonizada á cal a metrópole demostrou decontino que non lle intersaba nada, que así estaba ben, que os galegos marcharan e mandaran divisas para a casa. E non é moito o que se ten escrito na nosa literatura sobre a emigración. En concreto, se falamos da emigración a Cuba, se falamos de Cuba, o último que lembramos é o Sol de inverno co que Rosa Aneiros gañou o Xerais alá polo 2009. Obviamente, sempre e cando deixemos de lado o nome de Neira Vilas, pois ninguén coma el coñeceu a emigración cubana.

Nestas, María Xosé Porteiro ofrécenos esta Sándalo. O título, o mesmo título é un símbolo, pois seica a madeira de sándalo garda o arume durante moito tempo. É dicir, o sándalo ten un arrecendo que permanece e é perceptíbel durante moito tempo. Non podía acaer mellor a unha novela que nos fala das relacións entre galegos e cubanos ao longo de case 200 anos. A mesma autora coñeceu a emigración cubana de primeira man, pois viviu na illa caribeña entre os catro e os catrorce anos. Iso nótase moito na novela. Porque se hai algo que salientar sobre calquera outra cousa é a riquísima ambientación das historias e dos tempos que narra. Sen dúbida, o labor de documentación foi extraordinario, así se explica o nivel de pormenores a que autora é quen de chegar, ofrecéndonos descricións (tanto ten que sexan do XIX como do XX) realmente logradas e moi pormenorizadas. Tanto ten que se trate de acontecementos históricos, e polo tanto verídicos, como das ficcións dramáticas das personaxes novelescas. Porque, en definitiva, a novela resulta da conxunción de feitos históricos con outros ficticios.

Os feitos históricos que aquí aparecen van desde a mesma Constitución de Cádiz (1912) á revolta independentista cubana (con Martí de cabezaleiro), a independencia e despois a caída nas mans dos  estadounidenses (que controlaban todo o seu comercio), a revolta castrista e instalación dun rexime comunista, sen esquecer o tempo da República en España, o alzamento fascista, a vida gris do franquismo ou mesmo pasaxes que chegan ao 2015. Todo isto posto en relación coa propia historia de Galiza, co papel da masonería nas tentivas liberais do XIX (igual que as tiveran todas as revolucións independentistas americanas), coa estrea do Himno Galego en Cuba, co nacemento da Real Academia Galega, a construción do Centro Galego (que chegou a ter máis orzamento que o propio estado cubano) ou tamén a construción doutro centro, Hijas de Galicia, que atendese ás mulleres, xa que o Centro Galego era exclusivamente masculino. Aquí, a autora realiza unha denuncia clara do tratamento que se lles daba ás mulleres ( moitas veces sen outra saída que a prostitución), unha denuncia moi oportuna e que non debemos pasar por alto porque non é que a teñamos lido moitas veces. Como tamén se ocupa do nacemento da ideoloxía feminista na illa caribeña e a contribución que as galegas tiveron niso, como iniciadoras, pois todo ten lugar unha vez que Hijas de Galicia convoca tres congresos onde se debate a situación da muller.

Tamén o racismo e o clasismo son denunciados, racismo e clasismo nunha sociedade na que, porén, conviven afroamericanos, chineses e galegos (e asturianos) sen meirandes problemas. Igual que as diferentes relixións. Porén non deixa de ser unha sociedade racista e clasista.

A novela, presentada editorialmente dividida en seis libros ( o sexto bastante máis breve que os outros cinco) é de longo alento e está contada sobre todo en terceira persoa, mais de vez en cando acódese á primeira, por exemplo no “Diario de Quina”, que tamén serve como exemplo dos diferentes materiais desde a que se conta a novela, pois tamén hai cartas ou informes, por exemplo. Porén, o que máis caracteriza a novela, son os contínuos saltos temporais, e a continua alternancia de personaxes, a diferentes alturas da súa vida, o que fai que non sexa nada doado para o lector ou lectora armar un fío condutor da historia, máis ben, o lector ou lectora debe estar preparad@ para atopar calquera personaxe en calquera época. Si hai unha serie de personaxes centrais, Lumia, Leonarda, Xermán, Macorina, Shana, Quina…, unha serie de personaxes cun fondo dramático innegábel, mais limitado polo que vimos de dicir antes.

En defintiva, Sándalo é unha decidida aposta, unha arriscada aposta, por contar unha historia de emigarción que pon en contacto Cuba con Galiza (e Asturias, tamén hai personaxes de aí), unha historia dramática, que a emigración é un drama sempre, mais que ten o seu aquel de epopea. Velaí temos a Martí loitando pola independencia, velaí temos a Castro e ao Che loitando por unha revolución comunista, velaí temos o pobo galego emigrante ( que se fixo cargo dos traballos máis duros e pesados, aqueles que realizaban os escravos) capaz de erguer o impoñente Centro Galego. Son exemplos. E non cómpre esquecer o ilustradoras que poden ser estas páxinas cando nos falan de Curros Enríquez, de Rosalía de Castro, Concepción Arenal, Pardo Bazán, Martí ou a mesma Gertrudis Gómez de Avellaneda.

Velaquí a tentativa máis seria e convencida de escribir unha novela sobre a emigración a Cuba.

ASDO.: Xosé M. Eyré

Aurelia quere ouvir

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2019/08/01/aurelia-quere-ouvir/0003_201908G1P14993.htm

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La Voz de Galicia. Opinión. Habitación propia.
MARÍA XOSÉ PORTEIRO 

En Arxentina temos a nosa casa familiar tantos de nós… Tocamos a gaita e falamos galego con acento porteño. Fixemos cambiar o patronímico identificador dos españois polo de galegos, moito máis numerosos e con personalidade de seu como para representar o todo pola parte. E de alí nos veñen visitar, ao cabo de ducias de anos, algúns que marcharon sendo ben cativos e queren revisar a súa memoria, comprobar que aqueles eidos existiron algo máis ca nos seus recordos, para sentiren que perderon dúas veces. As mulleres volven hoxe cargadas de literatura, como María Rosa Iglesias López, unha activa militante da diáspora en Arxentina, que na súa novela Aurelia quiere oíraborda a emigración, a integración nunha nova sociedade, co agravante dunha hipoacusia. É a vida vivida coma se corre unha maratón, sorteando duras probas de supervivencia, narrada coa voz desta muller que se expón ante nós con sinceridade e sen edulcorante, para que non esquezamos que as nosas nais, as nosas avoas -as nosas fillas, agora tamén- viviron, ou están a vivir, experiencias como a súa que son, daquela, tan nosas.

Como entender a Historia dun pobo sen fixar a ollada e a atención no papel xogado polas súas mulleres? En calquera recuncho do mundo son o alicerce sobre o que se constrúe a vida, gardan e comparten os coidados, sementan os afectos, son o primeiro libro no que nos aprenden a vida. Desde Galicia emigraron menos mulleres ca homes, mais padeceron igualmente os efectos das ausencias, as viuvas de vivos e mortos que chamou Rosalía. A experiencia migratoria leva con seu o desgarro vital e un trauma inevitable para quen parten e para quen quedan. É unha das que máis nos identifican con outros pobos emigrantes nos séculos XIX e XX: irlandés, xudeu, portugués, italiano. E nos tempos actuais, cos subsaharianos ou os sirios.

En breve -xa falla menos- viviremos un novo episodio electoral coas autonómicas que, de non adiantarse polo contexto hiperactivo da política estatal, serán no outono de 2020. Non podemos esquecer que fóra da Galicia territorial están residindo, con pasaporte español e dereito a voto, máis de catrocentas mil persoas que constitúen unha auténtica quinta provincia. Segue aberto o dilema da derrogación do voto rogado que fai desistir do seu dereito básico de cidadanía a moitos mulleres e homes que seguen sendo dos nosos. Os erros en política poden ter difícil solución, pero, neste caso, só se precisa de vontade política e de facer un balanzo correcto do fracaso recollido. A novela de María Rosa Iglesias vénnos recordar que están fisicamente fóra do noso país, pero chantados con vontade e amor, no territorio simbólico da matria pola que traballamos todos, cada quen desde o seu lugar. Sorte María Rosa, e grazas por acender a nosa memoria, tantas veces durmida.

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María Rosa Iglesias, autora de “AURELIA QUIERE OIR”

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Dedicado a María Rosa Iglesias, que hoxe presenta a súa novela “Aurelia quiere oir” na libraría Lila de Lilith, acompañada por Belén Regueira e Víctor Freixanes.
Non poderei asistir, pero aquí vai unha aperta grande e todo o desexo de que o seu paso por Galiza lle reporte todo o amor que merece.
AURELIA QUERE OUVIR
María Xosé Porteiro
En Arxentina temos a nosa casa familiar tantos de nós… Tocamos a gaita e falamos galego con acento porteño. Fixemos cambiar o patronímico identificativo dos españoles polo de galego, moito máis numerosos e con persoalidade de seu como para representar o todo pola parte. E dalí nos veñen visitar ao cabo de ducias de anos, algúns que marcharon sendo ben cativos e queren revisar a súa memoria, comprobar que aqueles eidos existiron algo máis ca nos seus recordos, para sentiren que perderon dúas veces. As mulleres volven hoxe cargadas de literatura, como Maria Rosa Iglesias López, unha activa militante da Diáspora en Arxentina, que na súa novela “Aurelia quiere oír” aborda a emigración, a integración nunha nova sociedade, co agravante dunha hipoacusia. É a vida vivida coma se corre unha maratón, sorteando duras probas de supervivencia, narrada coa voz desta muller que se expón ante nós con sinceridade e sen edulcorante, para que non esquezamos que as nosas nais, as nosas avoas -as nosas fillas, agora tamén- viviron, ou están a vivir, experiencias como a súa que son, daquela, tan nosas.
Como entender a Historia dun pobo sen fixar a ollada e a atención no papel xogado polas súas mulleres? En calquera recuncho do mundo son o alicerce sobre o que se constrúe a vida, gardan e comparten os coidados, sementan os afectos, son o primeiro libro no que nos aprenden a vida. Desde Galicia emigraron menos mulleres ca homes mais padeceron igualmente os efectos das ausencias, as viuvas de vivos e mortos que chamou Rosalía. A experiencia migratoria conleva desgarro vital e un trauma inevitable para quen parten e para quen quedan. É unha das que máis nos identifican con outros pobos diaspóricos nos S. XIX e XX: irlandés, xudeu, portugués, italiano. E nos tempos actuais, cos subsaharianos ou os sirios.
En breve -xa falla menos- viviremos un novo episodio electoral coas Autonómicas que, de non adelantarense polo contexto hiperactivo da política estatal, serán no outono de 2020. Non podemos esquecer que fóra da Galicia Territorial están residindo, con pasaporte español e dereito a voto, máis de catrocentas mil persoas que constitúen unha auténtica quinta provincia. Segue aberto o dilema da derrogación do voto rogado que fai desistir do seu dereito básico de cidadanía a moitedumes de mulleres e homes que seguen sendo “dos nosos”. Os erros en política poden ter difícil solución, pero, neste caso, só se precisa de vontade política e de facer un balanzo correcto do fracaso recollido. A novela de María Rosa Iglesias nos ven recordar que están fisicamente fóra do noso país, pero chantados con vontade e amor, no territorio simbólico da matria pola que traballamos todos, cada quen desde o seu lugar. Sorte María Rosa, e grazas por acender a nosa memoria, tantas veces durmida.

Delegada da Xunta no goberno bipartito

Atopei esta curiosidade nun exemplar da Revista Estela do Faro de Vigo de 28/10/2007 (número 283, año 6). Na px. 13, na sección Secretos a Voces, aparece este comentario de Javier Sánchez de Dios:

Haz clic para acceder a 2007-10-28_DOC_2007-10-21_00_43_09_estela.pdf

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RECONCILIATION

Otro secreto a voces es el que difundieron algunos de los acompañantes del presidente de la Xunta en el viaje a Iberoamérica acerca de la buena sintonía visualizada entre Pérez Touriño y su embajadora, María Xosé Porteiro, distanciados de forma notable hace algún tiempo. Porteiro, cuyas discrepancias con la dirección del PSdeG fueron muy notorias en su época de portavoz municipal del PSOE en Vigo, ocupa desde hace poco la Delegación de la Xunta en Buenos Aires y será la encargada de afrontar la reforma que en el mundo de la emigración gallega en aquel país será necesaria cara a la nueva normativa y a la próxima Lei de Galeguidade. María Xosé Porteiro sustituye en parte y desde otra perspectiva a otro antiguo crítico de Touriño, el ex diputado autonómico Miguel Cortizo, que dejó su cargo de embajador volante para las comunidades españolas en el exterior tras muy buenos servicios a su partido –según la oposición– y pasó a representar a España en la República de Paraguay.

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A muller sen medo

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2019/06/12/muller-sen-medo/0003_201906G12P15991.htm

La Voz de Galicia. Opinión. Habitación propia.
MARÍA XOSÉ PORTEIRO 

Ofogar é o lugar máis probable onde as mulleres poden ser torturadas, violentadas sexualmente e asasinadas, segundo un informe de ONU-Muller de 2017, que anota unha media diaria de 137 feminicidios no mundo. Sen dúbida, houbo moitos máis nesta epidemia sen parangón. Mulleres que foron previamente torturadas até o salvaxismo. Vaia como exemplo o caso, citado no devandito informe, dunha salvadoreña cuxo marido violou durante tres días e rematou prendéndolle lume.

Estes días lembramos a dous milleiros de seres humanos implicados en feminicidios en España desde 2003: asasinos e asasinadas a partes iguais, punta do iceberg estatístico ao que deberían sumarse os asasinatos de prostituídas e as vítimas colaterais. Falamos de seres humanos castigados pola súa condición feminina e estas nosas cifras sitúannos entre os países do mundo con importantes taxas de feminicidio. Catorce son de América Latina e o Caribe (doce asasinadas cada día) ou México (nove diarias), até totalizar 2.795 en vinte e tres países da rexión, segundo cifras oficiais do Observatorio de Xénero da CEPAL, tamén en 2017.

Ou se toma en serio a violencia machista ou imos camiño de máis violencias. Estamos fronte a unha psicopatoloxía social de tal magnitude que require dun pacto como os que se fan en tempos de graves conflagracións. Hai que recoñecer, dunha vez, e con todas as consecuencias, a guerra aberta e frontal contra as mulleres.

É urxente unha reacción internacional conxunta, forte e eficaz perante o novo terrorismo global. Contra os terroristas non pode haber contemplacións: perségueselles, condénaselles e esíxeselles que entreguen as armas. Necesitamos garantías para a paz entre seres humanos de diferente sexo. Sermos compañeiros, non inimigos. Termos igualdade de oportunidades e accións positivas para superar o desequilibrio en cuestións de equidade. Vivirmos sen medo, desmontando, dunha vez, a cultura patriarcal que consolida o reparto inxusto de funcións, roles e traballo: somos a man de obra gratuíta no doméstico; descualificada e manipulable, no mercado laboral. Non damos chegado ás altas esferas onde se manexan, de verdade, os asuntos importantes: a economía, a investigación ou o desenvolvemento. E os corpos das mulleres deveñen en campos de batalla para a violencia sexual ou a compravenda de úteros. Temos que conseguir que os asasinos cesen o lume. Que depoñan as armas. Que se entreguen e que se negocie unha tregua. Porque ao terrorismo non podemos deixalo trunfar.

Hai agora sete anos que Eduardo Galeano fixera a despedida da súa vida pública en Galicia. Demostraba que ser home e feminista é coherente e necesario. Deixou dito que hai asasinos que proclaman: «Mateina porque era miña (…) pero nin os máis machos dos supermachos confesan que as matan por medo, porque o medo da muller á violencia do home é o espello do medo do home á muller sen medo».

La estrategia ibérica

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https://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2019/06/06/estrategia-iberica/0003_201906G6P16991.htm

La Voz de Galicia. Opinión. Habitación propia

MARÍA XOSÉ PORTEIRO 

Hace dos años recordaba la trayectoria de Pedro Sánchez, aparentemente un recién llegado a la política, conocedora de su experiencia en temas europeos y de su intermediación, elegido por Carlos Westendorp en las negociaciones de paz en su etapa de alto representante de la ONU en Bosnia. El diplomático lo definía como un político de trato sencillo y cercano, trabajador, resistente, leal, amante de la acción y dialogante con las partes enfrentadas en todos los idiomas necesarios… virtudes que parecen ventajas a la hora de imaginar a un presidente español negociando al más alto nivel con las instituciones europeas y dispuesto a liderar a los socialistas continentales, bastante a la baja e incluso desaparecidos en antiguos fortines, como las mismísimas Francia e Italia.

La alianza ibérica, no explícita pero evidente, entre los socialistas de Portugal y España, tiene un recorrido previsible aunque la discreción está marcando la pauta. El reparto de presidencias en las comisiones del nuevo Parlamento europeo, las portavocías en sus diferentes ámbitos, la distribución de competencias en los órganos internos del grupo socialista son peccata minuta pero suman si se añaden al peso que sus opiniones tendrán ante los actuales y futuros comisarios, los altos funcionarios del Banco Europeo, la OTAN y los organismos multilaterales. También, en otro orden de cosas, para la reactivación de una agotada Internacional Socialista que había sido dejada en manos de América Latina y el Caribe desde los tiempos de Felipe González y Rodríguez Zapatero. Los demócratas americanos, alicaídos y en estado de shock -no solo por la facilidad con que Trump se sostiene sino por la subida en intención de voto- pueden merecer también alguna atención para la socialdemocracia que bebe de ambos lados del Atlántico. Mucha tarea por hacer y poco tiempo que perder.

Los intereses de España en Venezuela, México y Cuba, por citar solo algunos de los escenarios más visibles, se encuentran en línea roja por sus propias dinámicas internas, acentuadas por las políticas del gigante del norte, pero Panamá, Brasil y el Cono Sur en su conjunto reclaman una atención urgente para reactivar alternativas de izquierda que sean compatibles con los intereses de una Europa dispuesta a discutirle el terreno a los Estados Unidos de Trump. Vienen tiempos de novedades, y tal vez no sean tan rápidas como a los periodistas nos gustaría, pero desde la confirmación o renovación del próximo Gobierno español, hasta el equilibrio de fuerzas que se consiga en Europa, todo tendrá que ver en un escenario múltiple donde se desarrollan varias simultáneas donde nadie gana si no lo hace en equipo, y de eso el ideólogo de la ultraderecha, Bannon, sabe bastante. De las agencias de calificación de riesgo y de la guerra híbrida en marcha, mejor hablamos otro día.