El feminismo es abolicionista

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https://luzes.gal/ct/2019/02/28/6909/opinion-ct/maria-x-porteiro/6909/

LUZES. Opinión. Quinto Elemento

María Xosé Porteiro. 28/02/2019

El feminismo es abolicionista porque la prostitución es una forma extrema de violencia de género y, casi siempre, de esclavitud. Algo tan obvio topa con sectores politizados dentro del feminismo, que ven compatible ser feminista con regular la mercantilización de la sexualidad y del cuerpo de las mujeres. El patriarcado bate palmas cuando perdemos energía en estos debates, contagiadas por la dolencia divisionista que consume a la izquierda –tan buena para la derecha–. Debemos salir de la trampa en la que prevalecen compromisos partidarios en las feministas con militancia –o posición política– pues, cuando ese dilema se da, no hay otra que elegir y exponerse a la crítica del dogma inflexible de la disciplina de partido. Las antecesoras ya lo vivieron: Kollontai, Luxemburgo, Zetkin, Campoamor. Antes, Tristán o Gouges. Ejemplos de que debería ser la izquierda quien no perdiera oportunidad de ir de la mano del feminismo, mejor que al revés, porque en este caso el resultado sí varía según el orden de los factores.
Regulamento sanitario da prostitución baixo o título de «Higiene especial»
En Galicia se ven nítidamente varios frentes dispuestos a entrar en combate. Si no estuviera tan segura de que hay intereses partidarios detrás, no haría semejante afirmación, pero sé que una buena parte de las feministas gallegas saben a que me refiero, porque las negociaciones para organizar un ocho de marzo unitario estuvieron contaminadas por esta tendencia.

¿Por qué la proporción de uno de cada tres hombres consumidores de carne de prostíbulo no se corresponde, no ya con el mismo dato en las mujeres, sino con su inexistencia?

La prostitución como «medio de vida» no es libre elección sino consecuencia del determinismo falocéntrico y patriarcal que se burla de nosotras. Solo hay que hacer la prueba del algodón: pongamos hombre donde se ponen mujer, cuando hablamos de prostituidas. Pongamos mujer donde se pone hombre, cuando se habla de puteros. ¿Por qué resulta aceptable que las mujeres sean ( mmm… no encuentro la palabra correcta) por quince, veinte o más «clientes» en el curso de una «jornada de trabajo»? ¿Por qué no se de la el caso de la demanda en sentido contrario? ¿Es que las mujeres no tenemos necesidades sexuales? ¿Por qué la proporción de uno de cada tres hombres consumidores de carne de prostíbulo no se corresponde, no ya con el mismo dato en las mujeres, sino con su inexistencia? ¿En qué otra «actividad laboral» se da esa circunstancia? ¿De verdad estamos hablando del derecho al trabajo y de libertad sexual? Cuando esta fórmula no funciona es porque no es intercambiable. Luego, si no es válido para ellos tampoco no lo es para nosotras.

El cuerpo de las mujeres fue –y ahora lo es de manera mucho más visible– el campo de batalla sobre el que se disputó la propiedad privada y se nutrió el capitalismo, que consolida con el patriarcado un modelo de sociedad opresiva, con un reparto «del trabajo» en función de roles sexuales con dominadores y dominadas. Violadores y violadas. Mercaderes y compradas. Y lo demás es una fantasía.

Los antes compañeros en la lucha por la igualdad, y hoy bien ubicados homopatriarcas, que siempre tuvieron nuestro apoyo y ahora actúan como lobby que disfruta del privilegio de pertenecer al estamento «superior» en el caso de los vientres de alquiler.

Cuando leo reflexiones hechas por compañeras, maravillosas en tantas cosas pero que defienden o justifican esto, echo las manos a la cabeza. Como hablar sin discutir? Prefiero el silencio en el trato individual; no estamos para perder el lujo de compartir muchas otras cosas, pero en algún momento esta línea será totalmente infranqueable y debemos tener la inteligencia de no llegar a lo que sería un punto sin retorno.

No perdamos el tiempo entrando al juego de quien nos quieren sometidas y convencidas; mercenarias sin más pago que una sonrisa cómplice; que la aceptación de los machitos neofeministas que nos manipulan y nos dan espacio para que reproduzcamos su mensaje implícito; o la aquiescencia de los antes compañeros en la lucha por la igualdad, y hoy bien ubicados homopatriarcas (no todos, por supuesto, pero sí demasiados), que siempre tuvieron nuestro apoyo y ahora actúan como lobby que disfruta del privilegio de pertenecer al estamento «superior», ya sin barreras para su aceptación social. No hay más que ver lo que está aconteciendo con los vientres de alquiler.

Escribo esto desde la firme convicción de que estamos sobre un terreno minado por caballos de Troya camuflados que actúan como virus invisibles, pero eficaces. La prostitución es su mejor baza. Hay que activar la reacción para que no nos coman todo lo que llevamos trabajado y ganado hasta lo de ahora. Y lo antes posible.

 

Categories: María Xosé Porteiro, Opinión
Tags: 8 de marzo, Abolicionismo, feminismo, igualdade, patriarcado, prostitución
28 Febrero, 2019Avatar María Xosé Porteiro

El feminismo es abolicionista

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Luzes. Opinión. Quinto Elemento

El feminismo es abolicionista

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El feminismo es abolicionista porque la prostitución es una forma extrema de violencia de género y, casi siempre, de esclavitud. Algo tan obvio topa con sectores politizados dentro del feminismo, que ven compatible ser feminista con regular la mercantilización de la sexualidad y del cuerpo de las mujeres. El patriarcado bate palmas cuando perdemos energía en estos debates, contagiadas por la dolencia divisionista que consume a la izquierda –tan buena para la derecha–. Debemos salir de la trampa en la que prevalecen compromisos partidarios en las feministas con militancia –o posición política– pues, cuando ese dilema se da, no hay otra que elegir y exponerse a la crítica del dogma inflexible de la disciplina de partido. Las antecesoras ya lo vivieron: Kollontai, Luxemburgo, Zetkin, Campoamor. Antes, Tristán o Gouges. Ejemplos de que debería ser la izquierda quien no perdiera oportunidad de ir de la mano del feminismo, mejor que al revés, porque en este caso el resultado sí varía según el orden de los factores.

Regulamento sanitario da prostitución baixo o título de «Higiene especial»

En Galicia se ven nítidamente varios frentes dispuestos a entrar en combate. Si no estuviera tan segura de que hay intereses partidarios detrás, no haría semejante afirmación, pero sé que una buena parte de las feministas gallegas saben a que me refiero, porque las negociaciones para organizar un ocho de marzo unitario estuvieron contaminadas por esta tendencia.

¿Por qué la proporción de uno de cada tres hombres consumidores de carne de prostíbulo no se corresponde, no ya con el mismo dato en las mujeres, sino con su inexistencia?

La prostitución como «medio de vida» no es libre elección sino consecuencia del determinismo falocéntrico y patriarcal que se burla de nosotras. Solo hay que hacer la prueba del algodón: pongamos hombre donde se ponen mujer, cuando hablamos de prostituidas. Pongamos mujer donde se pone hombre, cuando se habla de puteros. ¿Por qué resulta aceptable que las mujeres sean ( mmm… no encuentro la palabra correcta) por quince, veinte o más «clientes» en el curso de una «jornada de trabajo»? ¿Por qué no se de la el caso de la demanda en sentido contrario? ¿Es que las mujeres no tenemos necesidades sexuales? ¿Por qué la proporción de uno de cada tres hombres consumidores de carne de prostíbulo no se corresponde, no ya con el mismo dato en las mujeres, sino con su inexistencia? ¿En qué otra «actividad laboral» se da esa circunstancia? ¿De verdad estamos hablando del derecho al trabajo y de libertad sexual? Cuando esta fórmula no funciona es porque no es intercambiable. Luego, si no es válido para ellos tampoco no lo es para nosotras.

El cuerpo de las mujeres fue –y ahora lo es de manera mucho más visible– el campo de batalla sobre el que se disputó la propiedad privada y se nutrió el capitalismo, que consolida con el patriarcado un modelo de sociedad opresiva, con un reparto «del trabajo» en función de roles sexuales con dominadores y dominadas. Violadores y violadas. Mercaderes y compradas. Y lo demás es una fantasía.

Los antes compañeros en la lucha por la igualdad, y hoy bien ubicados homopatriarcas, que siempre tuvieron nuestro apoyo y ahora actúan como lobby que disfruta del privilegio de pertenecer al estamento «superior» en el caso de los vientres de alquiler.

Cuando leo reflexiones hechas por compañeras, maravillosas en tantas cosas pero que defienden o justifican esto, echo las manos a la cabeza. Como hablar sin discutir? Prefiero el silencio en el trato individual; no estamos para perder el lujo de compartir muchas otras cosas, pero en algún momento esta línea será totalmente infranqueable y debemos tener la inteligencia de no llegar a lo que sería un punto sin retorno.

No perdamos el tiempo entrando al juego de quien nos quieren sometidas y convencidas; mercenarias sin más pago que una sonrisa cómplice; que la aceptación de los machitos neofeministas que nos manipulan y nos dan espacio para que reproduzcamos su mensaje implícito; o la aquiescencia de los antes compañeros en la lucha por la igualdad, y hoy bien ubicados homopatriarcas (no todos, por supuesto, pero sí demasiados), que siempre tuvieron nuestro apoyo y ahora actúan como lobby que disfruta del privilegio de pertenecer al estamento «superior», ya sin barreras para su aceptación social. No hay más que ver lo que está aconteciendo con los vientres de alquiler.

Escribo esto desde la firme convicción de que estamos sobre un terreno minado por caballos de Troya camuflados que actúan como virus invisibles, pero eficaces. La prostitución es su mejor baza. Hay que activar la reacción para que no nos coman todo lo que llevamos trabajado y ganado hasta lo de ahora. Y lo antes posible.

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Galicia, sitio distinto

Barco varado en una playa de arena durante la marea baja. La ciudad de Pontedeume en Galicia, España en el otro lado de la ría de Eume y la vista del puente de piedra que lo cruza Foto de archivo - 92707561

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2019/02/17/span-langglgalicia-sitio-distintospan/00031550425587741141411.htm

La Voz de Galicia. Opinión. María Xosé Porteiro

MARÍA XOSÉ PORTEIRO 

Se Galicia fose unha circunscripción electoral única tería algún sentido a decisión da asemblea de En Marea de renunciar a formar coalición con outras forzas nas inminentes eleccións xerais do 28 de abril, porque a fragmentación sería menor.

A falla de experiencia política e a incapacidade para analizar ben o contexto poden estar na orixe dunha decisión que, en ningún caso, permitirá repetir o anterior cómputo de escanos no Congreso. Daquela, o apelativo de partido instrumental dará paso ao de inservible pois as solucións non se albiscan polo de agora. Luís Villares descarta a coalición e incorre, ademais, nunha barbaridade: «admitir a dobre militancia de adscrición individual de xeito que compañeiros e compañeiras, mesmo cando militen noutras forzas políticas, participen activamente no proceso de primarias e na conformación de candidaturas de En Marea» (sic). É de supoñer que ese mesmo criterio se seguirá para as listas das municipais, co que parte da orixinalidade do seu liderado, que ía ser temporal, consolidaría un novo xeito que podería chamarse «o voto do cuco», ou sexa, poñer os ovos nos niños doutros paxaros para que llos críen.

Sen dúbida, Alexandra Fernández fixo mal ao desmarcarse do apoio aos orzamentos presentados polo Goberno socialista, atendendo a disputas locais da súa marca nos concellos. Conseguiu a crítica dun Beiras, curtido en mil batallas, que dera o seu visto bo para a ruptura definitiva co villarismo e pedira o voto favorable aos orzamentos. Evidentemente, procuraba evitar unha convocatoria electoral coincidente coa emerxencia da extrema dereita.

Mágoa non saber que faría o BNG de ter capacidade para votalos. De feito, está ausente dunha desfeita á que axudaron os seus aliados independentistas cataláns pois a convocatoria electoral fíxose inevitable cando lle negaron o apoio ao único goberno alternativo a dereita.

Na campaña deberán definir cal será o seu papel nun escenario de previsible necesidade de unión das forzas de esquerda porque, se ben entre os independentistas cataláns e vascos coexisten a dereita neocon coa esquerda republicana, Galicia é sitio distinto: o nacionalismo está na esquerda e o BNG terá de decantarse por unha ou outra pata do seu ideario político. No entanto, Anova, Esquerda Unida e Podemos Galicia procurarán algunha fórmula de coalición pero semella imposible, unha alianza co BNG. O adianto electoral colle a contramán ás opcións á esquerda do PSOE, enfrascadas noutra crise en clave municipal, pero a responsabilidade é grande pois á perda da utilidade de votos que medrarían expoñencialmente na opción socialista nunhas eleccións xerais, súmase o prexuízo cara ao entendemento para formar goberno logo das municipais de maio, cando as coalicións serán imprescindibles ?agás no caso de Vigo? e poñerase en perigo o mantemento das deputacións.

Fuego amigo

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La Voz de Galicia. Opinión. Habitación propia

MARÍA XOSÉ PORTEIRO 

En el PSOE perviven barones que dirigieron la defenestración de Pedro Sánchez en su primera etapa como líder parlamentario y orgánico, pero en solo siete meses como presidente ha frenado la caída libre de su partido en las encuestas y se aprecia un horizonte optimista de recuperación, no solo de escaños; también de su dignidad como fuerza capaz de dirigir el país y consolidar un proyecto socialista coherente con el mandato constitucional de un «Estado social y democrático de derecho». Pero, ojo, con el fuego amigo. Desde Castilla-La Mancha y Aragón, con ayuda de referentes históricos, como González y Guerra, proliferan las amenazas hacia el secretario general. Viene a cuento la anécdota histórica del general del ejército confederado Stonewall Jackson, abatido por el disparo -dicen que fortuito- de uno de sus soldados, que cambió el resultado de la guerra de secesión.

El varapalo que recibió Susana Díaz ha dotado a la ultraderecha de altavoces e influencia en el Gobierno de una autonomía donde viven más de ocho millones de ciudadanos, empujando a la derecha razonable a su terreno. Más que para presionar a los independentistas catalanes, una convocatoria electoral justificada por la imposibilidad de aprobar los presupuestos, sería la operación plausible y necesaria para refrendar a Sánchez en su liderazgo y darle la capacidad de maniobrar como la política manda: negociando con el resto de actores políticos, sin considerar al adversario como un enemigo al que hay que aniquilar, que es la esencia del fascismo. De eso, ya se ocupan otros.

No podía ser de otra manera

La Voz de Galicia. Opinión. Habitación propia.
Fotografía de Jesús Prieto. Europa Press
MARÍA XOSÉ PORTEIRO 

El 7,2 % de las mujeres españolas -1,7 millones- sufrieron alguna agresión sexual en su vida (15,2 % en el caso de las mujeres de origen extranjero) y el 94 % dice haberlas sufrido reiteradamente por parte de su pareja (Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, 2015). Otras fuentes, como la psicología forense y criminalística, afinan más el dato: en nuestro país una mujer es violada cada ocho horas, y entre un 10 y un 20 % de la población ha sufrido abuso sexual durante la minoría de edad. En contraposición a esta cruda realidad, la sección segunda de la Audiencia de Navarra viene de rechazar los recursos para el ingreso en prisión de los miembros de la Manada, presentados por la acusación particular y las acusaciones populares ejercidas por el Ayuntamiento de Pamplona y el Gobierno de Navarra, a las que se adhirió la Fiscalía.

Para los magistrados no existe riesgo de fuga, pero es evidente que sí de contagio. Desde 2016, cuando los sucesos de Pamplona, se han registrado medio centenar de agresiones sexuales múltiples (en grupo) a mujeres y los últimos cuatro meses fueron los peores. Casi siempre coinciden en el afán por grabar vídeos de la hazaña, la juventud de las víctimas, el uso de la violencia para consumar la faena y la admiración hacia la Manada primigenia como fuente heroica de inspiración. Lo nuevo es que los agresores son cada vez más jóvenes e, incluso, menores. Aquí y ahora, el acceso inmediato y sin límites a la pornografía comienza en torno a los ocho años, en una pésima iniciación sexual donde prevalece la exhibición de la satisfacción del varón y el papel sumiso o forzado de la mujer. La víctima de Pamplona acababa de cumplir 18 años pero en las múltiples fotocopias que se vienen sucediendo desde entonces predominan las niñas de 15 años o menos. De las catorce formas de violación y violencia sexual tipificadas, en la mayoría de los casos citados se dan varios simultáneamente: violación en grupo; por parte de desconocidos: como delito de odio; y pederastia (cuando son menores).

Pareciera que entre numerosos miembros de la Judicatura predomine la carencia de sensibilidad y conocimiento suficiente del espíritu de la ley. Tal vez actúan más según su propia doctrina que en razón a la racionalidad jurídica, contradiciendo la sana confianza en que la Justicia sea justa. Mientras tanto, aumentan los brutos disfrazados de hombre que se divierten copiando la fórmula acuñada en los Sanfermines de 2016 por los cinco de la Manada siguiendo un ejemplo normalizado y asumido. Agustín Martínez Becerra, abogado de los agresores, recibió la noticia del rechazo a los recursos con un esclarecedor «no podía ser de otra manera».

Lamento tener que darle la razón porque la abundancia normaliza la casuística. Y a mí se me abren las venas, qué quieren que les diga.